Tres de las seis especies de flamencos del mundo se encuentran en el Perú; la mayor cantidad de especies de flamencos que pueden verse en cualquier país del planeta (si bien empata con Bolivia, Chile y Argentina). A veces es posible observar al más común de los tres, el flamenco chileno, en bandadas de cientos o hasta unos cuantos miles muy cerca de las ciudades y otros lugares que ya son visitados por viajeros. Específicamente, existen cientos de flamencos chilenos en las bahías poco profundas de la zona norte de la Reserva Nacional de Paracas. Además, existen cientos o miles de flamencos chilenos y pequeñas cantidades de flamencos de James y de flamencos andinos en las extensas y salitrosas superficies de Aguada Blanca, a dos horas al noreste de la extremadamente atractiva ciudad turística de Arequipa, en los Andes del sur del Perú.
Estas dos últimas especies, la de James y la andina, están representadas por tan solo unas 50,000 y 35,000 aves respectivamente, lo que las convierte en los flamencos más raros y en mayor peligro de extinción. Estos estimados de población son bastante precisos y son el resultado de un programa de conservación de flamencos realizado con la cooperación de cuatro países y organizado por primera vez en 1996 por el grupo conservacionista peruano Perú Verde. El programa, conocido como el Grupo de Conservación de Flamencos de los Altos Andes, organizó exitosamente la cuenta simultánea de flamencos a cargo de equipos entrenados en el norte de Chile, el suroeste de Bolivia, el noroeste de Argentina y el sur del Perú. Este programa ha arrojado por primera vez estimados precisos de las poblaciones globales de ambas especies en peligro, que viven en un área del tamaño de California o de Alemania en los Andes del sur-centro de la región. |